Real Madrid 2 - Valencia 3. Increíble.
1 CASILLAS
4 RAMOS 3 PEPE 5 CANNAVARO 12 MARCELO
8 GAGO
23 SNEJDER 14 GUTI
19 BAPTISTA
7 RAÚL 10 ROBINHO
Es increíble la derrota del Madrid. Es increíble que Higuaín decida siempre bien y nunca marque; que Hildebran parezca la reencarnación de Van Vreukelen y saque manos imposibles, que Casillas haya perdido su halo. Pero lo más increíble es que en casa de Cannavaro, junto a la foto de bodas, haya un Balón de Oro. No es que no merezca el título, es que no destaca ni entre los defensas de su época. De vez en cuando decide que el Madrid pierda un partido. Lo hizo en Almería y lo volvió a hacer este domingo. COn más delito, porque con 2-1 el partido estaba controlado, y el Valencia no podía hacer nada. Pero Cannavaro cometio sobre Silva un penalty absurdo e innecesario, y el empate hizo que el Madrid fuese como loco al ataque - y mereció la victoria, sin duda - lo que aprovechó el Valencia para montar un contraataque letal en el minuto 88. Arizmendi corría por la derecha, Cannavaro salió al cruce, se tiró al suelo … y llegó dos cuerpos tarde. Casillas se encontraba en situación difícil, pero tampoco estuvo bien. El 2-3 fue un jarro de agua fría sobre un equipo que mereció la victoria pero que pagó a precio de oro los errores infantiles de su defensa. Y me duele, porque quizá una victoria implicaría que Schuster confiara en este centro del campo, en mi opinión el mejor que puede sacar el Madrid ahora mismo.
El partido empezó siendo controlado por el Madrid, pero el Valencia parecía peligroso al contraataque. Al poco de comenzar, parte de la grada silbó a Guti por perder un balón. ¿Por qué siempre la tomarán con el de Torrejón? Si comparan su partido con el del resto de centrocampistas, como Snejder o Baptista, no hay color. Y eso que éstos fueron comprados a 20 millones la pieza, no nos olvidemos. Pudo marcar Raúl, que falló una ocasión clara; pero el primer gol lo hizo el Valencia en una jugada en la que Snejder rompió el fuera de juego al escurrirse, y habilitó a Villa para que batiese a Casillas fácil. ¿Mala suerte? Puede ser, pero había tiempo para areglarlo. De hecho, enseguida empató el Madrid. Lo hizo Raúl, a pase de Robinho, y cabeceando mientras Helguera le miraba. 1-1.
Tras la reanudación el Madrid pareció dominar y partido, mientras que el Valencia sólo parecía ser peligroso a la contra. Un gol del Madrid sería definitivo. Y llegó ese gol, otra vez Raúl, esta vez asistido por Guti. Es curioso que despúes de fichar tanto delantero y mediapunta al final el Madrid descanse en la espalda de los de siempre. El partido debería haber acabado ahí, o con un tercer gol blanco; pero el penalty que cometió Cannavaro cambió el rumbo. El madrid empezó entonces un acoso épico sobre la portería del Valencia, pero inexplicablemente no marcó y en el minuto 88 Arizmendi marcó el tercero del Valencia.
El resultado deja al equipo tocado, muy tocado. Schuster seguro que sigue pensando que él no tiene culpa de nada, pero estamos acabando marzo y sigue sin tener claro lo que quiere. La plantilla está descompensada, no sé si porque Schuster no pidió bien o porque Pedja Mijatovic, ese gorrino pachón, no fichó bien. Lo que está claro es que el presidente no tiene culpa de nada. Un tío que confundiría a Nicolas Cage con Juanjo Puigcorbé es demasiado gilipollas incluso para ser culpable de algo.