Real Madrid 2 - Espanyol 1. Victoria sufrida y balsámica.
1 CASILLAS
22 TORRES 5 CANNAVARO 3 PEPE 12 MARCELO
6 DIARRÁ
19 BAPTISTA 14 GUTI
7 RAÚL
20 HIGUAIN 10 ROBINHO
23 SNEJDER X 19; 9 SOLDADO X 20
No era fácil este partido. El Madrid había sido eliminado de la Copa de Europa hace apenas tres días, y al presumible bajón físico (y anímico) se sumaban las ausencias de Ramos, Robben, Van Nilsterooy… Y el Espanyol no es un cualquiera: van quintos en la tabla.
Schuster cambió la alineación inicial, dejando a Gago en el banquillo y a Diarrá como único medio centro, flanqueado por Baptista y por Guti. Además entró Higuaín, algo olvidado por el alemán últimamente. El asunto se torció desde el principio, pues el Espanyol empezó mandando. El Madrid no parecía enchufado, y para colmo de males Valdo adelantó a los blanquiazules en un fallo de marcaje impropio de profesionales pues el ex-madridista estaba solo en el segundo palo.
El partido se ponía cuesta arriba, y el Madrid no parecía capaz de enhebrar jugada alguna, sólo parecía posible marcar a balón parado. Casi lo consigue Baptista de libre directo, pero Kameni hizo la parada de la noche. No obstante, entre la mediocridad blanca surgió una luz: los laterales. Marcelo comenzó a subir su banda con peligro y tras una jugada suya marcó Higuain. Muy importante, pues ir al descanso en desventaja hubiese sido duro.
En la reanudación, el Madrid bucaba su juego, pero no conseguía encontrarlo. Fueron los de siempre: Guti en profundidad y Raúl recibe. Jarque se apoyó en el 7 blanco y éste cayó como un saco de patatas. Para mí es penalty. Evitable, ingenuo… pero sinceramente penalty. El propio Raúl marcó el gol que a la postre sería definitivo. El Madrid respiró aliviado y jugó algo mejor con el viento a favor. Poco más dio de sí la tarde, salvo la cerrada ovación que el Bernabéu tributó a Raúl … Tamudo, el heroe de la última liga.